Círculo de mujeres, especial autocuidado

Vuelve a Ara Lasai un círculo de mujeres! Estamos preparando un círculo muy especial donde el tema central es el autocuidado.

Pero ¿Qué es un círculo de mujeres? 

Es un espacio para compartir, para aprender, para sanar con la palabra. Desde tiempo inmemorial las mujeres nos hemos sentado en torno al fuego, en la cocina, en los lavaderos, en los patios para hablar porque tenemos el don de la palabra, en Ara Lasai encontrarás un ambiente seguro y cálido donde poder sentarnos y aprender las unas de las otras. El ambiente que se crea en un círculo está cargado de energía, tienes que venir a probarlo… 

El tema central de este círculo es el autocuidado, es decir, todas las tareas y acciones que llevamos a cabo para cubrir nuestras necesidades físicas, mentales y emocionales, cuidando así nuestra salud y bienestar y para ello debemos estar atentas a lo que nos sucede, a lo que pensamos y a lo que sentimos, para promover esta atención, este autoconocimiento, vamos a trabajar con diversas dinámicas que provienen del yoga como son técnicas de respiración, la meditación y algunas sorpresas más… En definitiva te proponemos disfrutar de una tarde para tomar consciencia y cuidarte. 

Cuándo: El sábado 30 de julio de 19:00 a 21:00h.

Precio: 20€

Lugar: Ara Lasai, C/ Lleó XIII, 6 bajos, Son Ferriol 

Plazas limitadas. Pago reserva de plaza por anticipado 5€ por bizum. El resto en efectivo el mismo día del círculo.

Para más información y reservas puedes contactar con:

  • Begoña. Telf.: 656 75 46 34 (Contacto por WhatsApp)
  • Mariona (Ara Lasai). Telf. 623 350 969 (Contacto por WhatsApp)

 

 

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BIENESTAR YOGA

Lo que hace el yoga excepcional

Cada vez escuchamos más sobre lo beneficioso de la práctica de yoga, pero: ¿Qué es lo que lo diferencia de otras actividades? ¿Qué lo hace tan especial?

Voy a dar mi punto de vista, como practicante y como instructora.

Lo que hace del yoga una actividad única es la unión del cuerpo y la mente, porque a través de una serie de asanas o posturas que pueden ser más o menos exigentes (eso depende de cada una/o, ya que adaptamos cada postura a nuestra capacidad física), los pranayamas o respiraciones, la constante observación de nuestro cuerpo, y el shavasana que concluye la sesión, conseguimos una perfecta conexión con nosotras/os mismas y conseguimos llegar a un estado de calma y tranquilidad.

Cada persona se acerca al yoga por una motivación diferente, quizás quieran mejorar su estado de salud postural, mejorar su flexibilidad o salud en general, quizás sea para aliviar el estrés o la ansiedad o mejorar la conexión con el interior, sea lo que sea que nos lleve a la práctica, lo más probable es que el yoga te cautive si es tu momento.

Cuando tenemos un propósito y a través del yoga lo queremos llevar a cabo, seguro que te llenarás con la práctica. El día a día no suele permitirnos momentos a solas con nosotras/os mismas, solemos correr de un lado a otro, detrás de obligaciones varias, con el piloto automático en marcha, actuando por rutina. Acudir a un centro de yoga y crear el hábito de la práctica, te proporciona ese momento de conexión contigo, un rato para dejar a un lado todo lo que nos llega del exterior en forma de preocupaciones, de obligaciones, de pensamientos, de planificaciones, etc, para centrarnos en el interior, para darte el permiso de preguntarte como te encuentras, que sientes, que te dice tu cuerpo, que te dice tu conciencia…

Solemos escuchar solo a nuestra mente y es una herramienta fantástica para darnos soluciones, para tratar problemas, para darnos el camino entre el punto en el que me encuentro A, y la solución B, pero vivir condicionados por nuestra mente puede ser peligroso, la mente nos da soluciones en función de experiencias pasadas, de nuestras creencias, y estas pueden ser muy limitantes. Cuando solo escuchamos a nuestra mente, no vemos la realidad tal cual es, estamos ante una realidad distorsionada. Para entrar en contacto con el interior, con la sabiduría que todos tenemos dentro hay que alejarse de los pensamientos, hay que hacer un trabajo personal, de auto indagación, a través del mindfulness, del yoga, de la respiración…

Nuestra sociedad cada vez es más consciente de la importancia del cuidado mental para una buena salud general, que hablar de espiritualidad, de nuestro interior, de la conciencia, o la meditación, nada tiene que ver con religiones, chamanes o brujas, somos cuerpo y mente, y tenemos un poder inmenso dentro de nosotros, solo tenemos que aprender a escucharlo.

Cuando empezamos a practicar yoga nos puede costar un poco entrar correctamente en las posturas, mantenerlas durante unas respiraciones, aprender la secuencia de un saludo al sol, combinar el movimiento con la respiración, etc… pero en un espacio de tiempo iremos conectando mejor con el cuerpo, aprendiendo como ejecutar de manera correcta y al final encontrar la comodidad y la estabilidad en cada asana, en ese momento entraremos en conexión con algo más que con el cuerpo e iniciaremos algo más profundo e intimo. Para llegar a esto no hay más que práctica, constancia y esfuerzo.

Lo que si sentirás desde tu primera práctica es la calma del shavasana, es la parte final de la sesión, en la postura del cadaver, nos dejamos, abandonamos el cuerpo sobre la esterilla y únicamente nos centramos en la voz del instructor, la suave música de fondo, la leve luz de las velas, el aroma a incienso… todo ello, nos invita a encontrar ese rincón interior de paz y de relajación profunda. Este momento, para mí, es lo que hace excepcional al yoga.

Mariona Cebollada, instructora de yoga, yoga embarazo y yoga niños. Codirectora del Centro Ara Lasai