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BIENESTAR maternidad

¿Por qué soy doula?

Hace 15 años, por estas fechas, estaba embarazada de mi primer y único hijo, Luka. Para entonces ya había oído hablar de las doulas e incluso pensé en tener a mi hijo en casa, hablé con una matrona y pedí presupuesto, al final no pudo ser porque Luka dejó de crecer y acabó en cesárea. Su nacimiento me volvió la vida del revés, empecé enseguida a acudir a grupos de apoyo a la lactancia, a grupos de crianza, de porteo… Me fui encontrando con mujeres empáticas, que sabían lo que me ocurría, hablábamos en mismo idioma, me enseñaban cosas constantemente, me abrieron el camino a otro tipo de crianza, de alimentación infantil, viví de pleno la exterogestación de mi hijo que no se separó de mi cuerpo hasta que cumplió 9 meses. Vi que mi instinto era lo normal pero lo normal era mal visto en mi entorno. La gente me miraba raro cuando porteaba a Luka o cuando le daba teta cada vez que lo pedía, a mi me daba absolutamente igual y además era bastante tajante y a veces muy borde pero a mi alrededor veía mujeres que dudaban, que seguían consejos erróneos algunos que incluso dañaban a sus bebés , les dejaban llorar porque aun no les tocaba comer o les daban leche artificial porque alguien les había dicho que su leche no alimentaba a su hijo. Empecé a ir a conferencias de gente como Carlos González o Rosa Jové, empecé a colaborar con la liga de la leche y poco a poco me daba cuenta de que mi experiencia servía a otras mujeres, que algunas cosas que les pasaban ya las conocía e incluso sabía como se podían resolver y quise dar un paso más. Había visto que en Barcelona y en Madrid ya se hacían formaciones para ser doulas, pero en mi ciudad (Bilbao) aún no, para mi era inviable irme allí con Luka pequeño así que me toco esperar. 

Y llegó el día en el que se organizó la primera formación de Doulas en Bilbao. Se llamó “La Revolución del Nacer”, promoción 2009/2010, durante ese año aprendimos que es un parto fisiológico, el establecimiento óptimo de la lactancia , las necesidades del recién nacido y sobre todo cuál es el papel de la doula, que somos y que no somos, que hacemos y que no hacemos, como acompañar este proceso vital. Puedo decir que este curso solo fue el inicio de mi formación, me di cuenta que hay que saber acompañar desde el respeto, la empatía, el no paternalismo, el no ego. Las protagonistas siempre son las madres, nosotras las escuchamos, les preguntamos qué necesitan y le damos información contrastada, actualizada y basada en hechos científicos. Con toda la información ellas deciden lo que quieren hacer y nosotras las apoyamos. 

El acompañamiento es la base de nuestro trabajo. Algunos estudios indican que el papel de las doulas ayudan a reducir la tasa de las cesáreas, a disminuir la duración del trabajo de parto, hay menos peticiones de epidural y menos uso de analgesia. En el post parto ayudan a un buen establecimiento de la lactancia y que continúe en el tiempo, es una gran ayuda en la crianza de su criatura resolviendo infinidad de dudas que ocurren, la doula propicia espacios seguros donde la mujer puede crear su “tribu” ( en nuestro caso en Ara Lasai), donde contar su parto si lo necesita, donde sabe que va a ser escuchada si después de nacer su bebé no sabe qué le ocurre, todo le supera y solo tiene ganas de llorar. 

Las doulas no somos terapeutas, ni asistimos partos, ni decimos a nadie lo que tienen que hacer con sus hijos e hijas, no les decimos cómo han de dormir, ni lo que tienen que comer, ni les obligamos a comer placenta después de parir (si, esto es una creencia de quién no sabe nada de nuestro trabajo, por muy increíble que parezca), tampoco obligamos a las madres a dar el pecho si no quieren, ni les obligamos a portear. Pero si nos preguntan, sabemos como son los bebés y que necesidades reales tienen y así se lo explicamos.

Ser doula es un trabajo maravilloso, estar rodeada de mujeres con sus criaturas me enriquece como persona, como profesional y como madre de Luka. Me he especializado en embarazo y sobre todo en post parto y en el acompañamiento en grupos. Los encuentros presenciales (ahora desgraciadamente no se puede hacer grandes grupos por motivos del Covid), los círculos de maternidad, los talleres me parecen unas herramientas fundamentales en la crianza. Somos seres sociales y esto se pone de manifiesto, de manera especial, en el proceso de gestar, parir y criar a un bebé. En nuestra sociedad actual criamos solas, de puertas para adentro, esperando de la pareja (si la hay) cosas que quizás no sepa o no pueda dar, cuando lo más fácil es compartir en un grupo en tu mismo proceso vital. Hay un antes y un después en algunas mujeres que descubren el acompañamiento de una doula y de los círculos de maternidad.

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El marasmo

La importancia del tacto en la crianza:

El marasmo, terrible palabra y mucho más terribles fueron las consecuencias de algo que creían era una enfermedad .

A mediados del siglo XIX los bebés dejados en orfanatos morían a miles en todo el mundo por una enfermedad llamada marasmo , en torno a los 6 meses los bebés dejaban  de interactuar , de mantener la mirada , incluso dejaban de comer y beber y se sumían en una depresión que les llevaba a la muerte. En algunos hospicios la muerte era del 100% (En 1915 en Nueva York el doctor Henry Chapin llevó a cabo una investigación y acabo con estos datos escalofriantes) , en otros lugares como Baltimore el doctor Knox también informó de la muerte de un 90% de niños menores de un año en un hospital por causa del marasmo , solo se libró el 10% y fue porque estuvieron en acogida.

Fue el Dr. Fritz Talbot quien observó en un viaje a Düsseldorf (Alemania) que en la clínica infantil de esa ciudad, los niños estaban saludables y preguntó cuál era la razón, el director del centro ,el doctor Arthur Schlossmann señaló a una anciana que llevaba a un bebé en brazos y dijo :” ahhh eso se lo debemos a la vieja Anna , cuando hemos hecho lo que médicamente es posible y no mejora le damos el bebé y ella nunca falla”. Ella simplemente les cogía , les daba ternura y afecto y los niños sanaban . Sin embargo durante esa época en estados unidos se seguían los dogmas establecidos por el terrible (para mi) Dr.Luther Emmett Holt que indican no mecer a los niños , no tocarlos apenas ni siquiera cuando lloraran , alimentarlos en horarios establecidos y no mantener demasiado contacto visual así que los descubrimientos del Dr.Talbot no fueron bien recibidos .

No fue hasta después de la segunda guerra mundial cuando se empezó a estudiar las causas del marasmo porque ocurría demasiadas veces entre las familias más acomodadas y prácticamente nunca entre las familias pobres, a pesar de la condiciones más desfavorables de higiene y alimentación. Descubrieron que lo que ocurría era que recibían más amor maternal y así se vio que el tacto, las caricias, los abrazos, los arrullos son lo que los bebés necesitan para prosperar, incluso a pesar de no ser amamantados . 

Por tanto vemos la importancia del piel con piel con un bebé que acaba de venir al mundo pero también a lo largo de toda su infancia, no dejemos de tocar a nuestro hijos nunca, tengámoslos siempre cerca , nunca esta de mas una caricia, un masaje, un abrazo que lo contenga, ya hemos visto las graves consecuencias que tuvo, durante años, la ausencia de todo esto .

En Ara Lasai disponéis de un curso de introducción al masaje Shantala para familias, es un masaje que dan las madres de la india a sus bebés desde que nacen. Aquí os pongo el enlace donde podéis saber mas .http://www.aralasai.com/servicios/maternidad-y-crianza/masaje-shantala/

Este masaje es solo para estar un buen rato tocando a vuestro hijos , no se trata de una terapia como tal, aunque ya hemos visto los beneficios que puede proporcionar . Os animo a establecerlo en vuestra familia , nunca estará de más.

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YO ME QUEDO EN CASA

La importancia de los cuidados

Estos días me estoy acordando mucho de mi madre….Mi madre no trabajaba fuera de casa,ahora veo lo que esto nos facilitaba la vida al resto de la familia. Entonces daba por hecho que era su tarea, cuidar a otros es lo que hacian las mujeres desde tiempo inmemorial  en silencio,  como si fuera intrinseco a nuestro género . Que ella se ocupará de cuidarnos, de hacer nuestro entorno más seguro,  de las pequeñas y grandes cosas , permitía que mis hermanos , mi padre y yo pudiéramos ocuparnos de nuestras cosas,  ir a trabajar tranquilos , estudiar, jugar, relacionarnos con el exterior  y al volver había comida hecha, ropa ordenada ,la casa limpia y confortable , ella nos cuidaba si estábamos enfermos o tristes,  era el pilar de nuestro hogar y nunca se lo dijimos .

Mas allá de mi caso particular están los Cuidados en mayúsculas. Los seres humanos somos vulnerables,  lo estamos viendo cada día con esta pandemia universal que nos ha tocado vivir y para sobrevivir nos hace falta una buena red de cuidados. Al ser tan importantes podríamos pensar que lo lógico es que tuvieran una gran valoración social pero nada mas lejos de la realidad, de hecho los trabajos relacionados con esto suelen ser los que peores condiciones laborales tienen, o forman parte de voluntariados pero ahora mismo nos damos de bruces con que , en realidad,  las que estan sosteniendo la sociedad son las personas que cuidan , enfermeras, medic@s, auxiliares de enfermería,  personal de las residencias de ancianos,  dependientas de supermercados que nos proveen de alimentos, limpiadoras (que casualidad que la mayoría son mujeres..). Ojala, a partir de ahora,  después de vivir este drama, cuidar a los demás sea reconocido como se merece puesto que es lo que nos hace humanos.